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Hadas en Chapultepec_novela Medardo Landon Maza Dueñas

Hadas en Chapultepec_novela Medardo Landon Maza Dueñas

(El libro está a la venta a través de Mexpost en 250 $ ,en contacto con el autor al correo: themordyn@gmail.com o, GRATIS en archivo digital gracias a la generosidad de la Universidad Autónoma del Estado de México en el siguiente vínculo: http://ri.uaemex.mx/handle/123456789/21706)

Medardo Maza & Jorge Maza_Foto Marco Lara

Medardo Maza & Jorge Maza

Lo último que supo de mí Jorge Maza, mi padre, el héroe del 68, fue que mi novela Hadas en Chapultepec había obtenido la primera mención honorífica del 12vo Premio Ignacio Manuel Altamirano, compitiendo con 91 novelas de Alemania, Argentina, Cuba, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Puerto Rico, México y Venezuela con un jurado internacional de reconocidos escritores: Doménico Chiappe de Perú, Marcelo Luján de Argentina, Consuelo Triviño de Colombia, Rodolfo Santullo de Uruguay y Pedro Enriques de España.

Y acaso entonces partiera a Avalón en su barca de fuego vikingo (Así entendía su muerte mi padre) con la tranquilidad de que, desde que me mirara con media sonrisa en la puerta de mi cuarto mientras yo escribía mis primeros textos de juventud, hasta el Premio Aelfwine 2014 de la Sociedad Tolkien Española (por un ensayo sobre su adorado Cervantes y mi adorado Tolkien) y ,finalmente el Premio Altamirano; el apoyo incondicional de mi padre a mi carrera literaria, había hecho florecer el árbol de mis letras en el bosque del reconocimiento público necesario para progresar en el oficio.

Ignacio Manuel Altamirano

Ignacio Manuel Altamirano

Y ¿Saben? Además, Ignacio Manuel Altamirano es uno de mis héroes nacionales: indio de Tixtla que llegó caminando a Toluca con sus zapatos al cuello para estudiar. Tomó las armas para defender a la república en la Guerra de Reforma y contra la invasión francesa, destacando en el sitio de Querétaro; restaurada la república se esforzó por construir una literatura para los mexicanos, sencilla, cabal, autóctona, universal, fundando periódicos y revistas por doquier para que las nuevas generaciones de escritores fueran hallando su lugar y su patria.

Así que espero honrar a Jorge Maza y a Manuel Altamirano con esta novela de seres sobrenaturales en un México quebrantado por la injusticia pero con la mirada fija en la esperanza, con estos dos grandes para mí, que vivieron y murieron, cabales, honrados, compasivos y muy valientes.

Si usted me lo permite, querido lector, en las siguientes líneas le contaré de que trata la susodicha novela y qué eventos reales la inspiraron, así como de la fusión de lo mexica y céltico al modo postolkiniano de su poética. Si tiene aún el interés y la paciencia, le platicaré sobre los siguientes libros que pasearan a los protagonistas de Hadas en Chapultepec a través de momentos épicos de la historia de México para culminar -si usted lo permite y ha llegado hasta allá- con presentarle algunas de las reseñas sobre la novela de la pluma de algunos de los jueces del certamen… Y un sentido regalo final para quien sostega su lectura hasta la últimas líneas, como un guerrero.

Ah, y antes de que pase algo más, quisiera agradecer, ayer, hoy y mañana al excelente equipo editorial de la UAEM que permitió que este primoroso libro pueda llegar a tus manos o dispositivos, querido lector: Ivett Tinoco García, Rosario Rogel Salazar y Alicia Gutiérrez Romo.

Ahora sí, si ya ha llegado a leer hasta acá, creo que le puede interesar seguir un poco más.

¿DE QUÉ TRATA?

Don Lucho, Inesina, Merdo el mordyn y el perro Reynaldo_ Personaje de Hadas en Chapultepec_Arte por Ari Aboytes Cortes

Don Manuel Pontes, Inesina, Merdo el mordyn y el perro Reynaldo_ Personaje de Hadas en Chapultepec_Arte por Ari Aboytes Cortes

Este libro de duendes extranjeros y chaneques mexicanos, de marginales callejeros y de criaturas sobrenaturales en la Ciudad de México, está dividido en dos partes:

La primera parte, Duendes en el Centro Histórico, consta de cuatro cuentos enlazados pero independientes, donde se cuentan las aventuras de Merdo el mördyn y de cómo terminó perdido en las calles de la capital entre indigentes y perros de la calle.

La segunda parte, Hadas en Chapultepec, es una novela corta en la que Pamela, una sexoservidora y dama del talón de la calle de Puente de Alvarado (quien antes se llamaba Arturo Gómez), junto con la doncella callejera Inesina, el perro genio Reynaldo y Merdo el mördyn, se adentra bajo la colina del Castillo de Chapultepec, donde hay un aquelarre de criaturas sobrenaturales de todas partes del orbe para tratar el problema de la humanidad, que ha conducido al mundo al filo de la extinción y que ha gestado a los Dragones Corporativos que están devorando la tierra en plástico y basura.

Si bien las dos partes son complementarias, pueden leerse de manera independiente; de modo que un lector puede adentrarse directamente en Hadas en Chapultepec y luego, si quiere saber más del universo narrativo de lo sobrenatural en la Ciudad de México, puede volver sin compromiso a Duendes en el Centro Histórico.

En cualquier caso, el epílogo El prisionero y el celador también es un cuento independiente, por si alguno quisiera animarse a leer el libro desde el final hacia el principio.

¿CÓMO SURGIÓ EL LIBRO?

Comparada con los diez libros que he publicado en Delfín Editorial y las 3 novelas inéditas de mi autoría, Hadas en Chapultepec es una completa anomalía: ocurre en la Ciudad de Mexico en lugar del mundo de fantasía épica de Vellory, escenario de todo el resto de mi obra. Ciertamente estaotra novela chilanga se ensambla con el resto de mi universo narrativo y comparte muchos vínculos (Merdo, la diminuta mariposa morada, el Dragón de Hiedra y la Reina de las Hadas, por mencionar algunos), pero puede leerse independientemente.

Ahora bien: ¿Cómo es que esta rama del árbol de mis novelas creció tan singular?

Bueno. Ocurre que, para mi corazón y mi escritura, los elfos, las hadas y los dragones que me han formado, son lo mismo

El Zorro_Justiciero mexicano

El Zorro_Justiciero mexicano

que Morelos, Vicente Guerrero, Juárez o Gilberto Bosques. Cervantes y la Reforma. Tolkien y la República Restaurada tras la invasión francesa.

El matiz que los une es la injusticia. Grandes, conmovedores y extraordinarios relatos sobre la lucha por la reinvindicación de los marginales. Ambos tipos de relatos verdaderos en distinto modo.

En ambos casos, Hobbits y Tierra y Libertad son el estandarte de un escritor que no tolera ya que en una patria tan dolorida pero tan grande, mucha mediana intelectualidad prefiera la cómoda frontera de la “neutralidad”.

Hadas y reivindicación de los derechos de la mujer.

Excalibur contra la tiranía.

El Quijote y Frodo junto a Sancho y Sam, en los caminos al auxilio de los miserables. Con ellos siempre van Xavier Mina y Mariano Escobedo.

Viva por siempre El Zorro y Robin Hood.

Y a los que me debo a toda pluma y voz…

(Sigue un suspiro de catarsis, una mirada melancólica y una sonrisa de lado)

Así que, inevitablemente, quise ir a vivir en letras directamente alguno de los momentos más épicos de la historia de México: La Noche Triste (La Noche Alegre), el sitio de Cuatla con Morelos, luchando por Juárez y los liberales, contemplando el encuentro de Zapata y Villa en Xochimilco… Y acompañando a mi padre en el 68, escapando de Tlateloco.

Obviamente, y una vez más, desde los ojos de un hobbit local, de un mördyn.

Una tarde vi entrar en el metro a un curiosísimo  indigente vestido en basura; se ataba los plásticos y los cintos con habilidad de aventurero y asombrado comprendí que si alguno de mis yö-hobbits se extraviara en la Ciudad de México, se terminaría vistiendo así. En otra ocasión fui con el Coro Comunitario de la Ciudad de México dirigido por el gran Eduardo García Barrios, a una tarde de tortas y risas al Bosque de Chapultepec y, mirando contento el verde bello del ancestral soto comprendí que aquel hobbit-mordyn vestido en basura, después de vivir oculto en los arbustos sucios de las calles de la capital, terminaría llegando a Chapultepec donde… ¿Dónde qué?… Miré el castillo. Sobre una colina. Una colina hueca como en las leyendas celtas, donde habitan las hadas debajo. ¿Hadas en Chapultepec? Pero !Ay! ¿Cómo en estos tiempos de ruina nacional y mundial? ¿Cómo con tanta contaminación?… !Ajá!

Y entonces, lo yö mordyn se hundió en otras profundidades. En los relatos de los exiliados. De los indigentes. De los inmigrantes… Y el resto de la compañía llegó muy pronto: Inesina, la doncella callejera, directamente de un cuento de mi esposa en quien está inspirada: ella sería una muchachita que creería haber sido creada por palomas… Pamela-Arturo, de las sexoservidoras tan abundantes y tristes de Puente de Alvarado y Reynaldo.

Mi Reynaldo. Mi insolente e incorregible perro genio.

De poco a poco a los perros de la jauría de mi vida y querencia, los he

Única foto de Reynaldo, mi perro genio, con un hoyo en la cabeza.

Única foto de Reynaldo, mi perro genio, con un hoyo en la cabeza.

ido honrando en mis relatos, para volver a corretear con ellos una vez más y para siempre. A “El Amigo”, mi hermano perro, ya como Mephall, en mis libros Bajo la colina y Póquer de Cuatrillizos. A mi lindo y bravo Cuc-Wen, en la novela corta La Partida de Celeborn (Una obra de fan-fction en Tierra Media, premio accesit del certamen Gandalf 2012 de la Sociedad Tolkien Española, aquí en este vínculo, por si gustan: https://elmordyn.wordpress.com/2014/02/26/la-partida-de-celeborn/).

Y, entre una indigente y sus palomas, un mordyn vestido en basura y una sexoservidora transexual, perfectamente  se podría hallar cómodo mi Reynaldo en relato. Miren, esta es la única foto que tengo de él. Con su hoyo en la cabeza (herida que también tiene en la novela… Así como el testículo que perdió en pleito callejero)

P.D. En la novela, la anécdota de Reynaldo con el cachorrito muerto es absolutamente real. Me limité a testimoniar el evento en el contexto de los personajes.

FUSIÓN CÉLTICA-MEXICA POSTOLKINIANA: LA DEMOCRATIZACIÓN DE LAS MITOLOGÍAS

Hadas en Chapultepec_Ilustración de Ari Aboytes CortésCada vez que emprendo una novela me resulta imprescindible que no se repitan ni en estilo ni en propuesta con alguna otra de mi autoría, así estén todas vinculadas o sea una secuela. La Biblioteca es una primera persona de melancólico humor negro y abundante prosa poética. Póquer de Cuatrillizos son doce voces que cuentan un sólo hecho con profusos antecedentes históricos de cada personaje. Crónicas de la Rana Libertadora, Tomo I: El Encapuchamiento, son capitulos brevísimos que descartan toda información que no sea imprecindible para contar la acción del ascenso del niño callejero en héroe legendario.

El estilo requerido para Hadas en Chapultepec me resultó el más sencillo y ligero que hubiera emprendido. Ocurre que cuando uno escribe un arbolito de literatura fantástica épica debajo del árbol de cuentos de Tolkien, suele ser casi todo desconocido para el lector, y uno tiene que describir a las criaturas, a los lugares, a las sociedades, esperando que el estilo, la poética y la atmósfera sea suficientemente eficaz para retener al lector.

En esta ocasión, de pronto descubrí que no tenía que describir las avenidas de Insurgentes y Reforma. Que todo mundo sabría quién fue Juárez, el Ché Guevara, Bruce Lee o el Mago de Oz; y llegada la hora de la presencia de la mitología mexica y la arqueología prehispánica, no haría falta más que una breve nota para que el lector -aún extranjero- recordara el Calendario Azteca, las anillos de piedra gladiatorios o las glifos de los códices.

Y ya una vez en este territorio de cotidianidad contemporánea, tan conocido y recorrido por los colegas escritores de mi generación, ¿porqué no aprovechar también otras lindezas de la literatura postmoderna y apostar a que el lector también disfrutara de la meta-literatura y del uso de la cultura de la mass media? Así, en esta realidad narrativa, lo ocurrido en El Señor de los Anillos hace más de 10,000 años en esta tierra y los hechos de Harry Potter a mediados y finales del siglo XX, son parte de la historia oficial sobrenatural, tanto como lo es Bahía de Cochinos y Barack Obama para los personajes humanos. Los nombres de los capítulos son todos frases recurrentes del habla chilanga y fragmentos de canciones de la cultura popular, que incluyen a Cri-Cri, Oscar Chávez y hasta a Luis Miguel.

La construcción del universo sobrenatural me pareció que debía requerir del mayor respeto para poder contarlo en chacoteo: Todas las mitologías tienen el mismo prestigio. Aunque durante siglos sobre siglos la mitología griega fue tenida en occidente como la más importante, y la mitología judeocristiana fue entendida como “la verdad de la Biblia”, después de J.R.R.Tolkien, la literatura fantástica comenzó a “democratizar” la importancia de todas la mitología, de tal guisa que en los relatos de este tipo pueden aparecer con la misma cabalidad, dignidad e importancia, las hadas célticas, el minotauro griego, el grifo persa, el nahual mesoamericano, la mantícora africana, el leviatán hebreo, el rakshasa indú, la mujer zorra japonesa, el vampíro balcánico, el gigante de hielo escandinavo, el aluxe maya, el djinn del medio oriente y gústese cualquier otra criatura y relato mitológico de cualquier parte del mundo, pues como dice el lema de mi universidad, la UACM, “Nada humano me es ajeno” y, como decía Tolkien, todas las mitologías del mundo son facetas de una gema que reflejan la luz de la condición humana, en la relación del ser humano con sus semejantes y del ser humano con la naturaleza.

Quetzalcoatl_tellerianoAhora bien,  hablando de preferencias mitológicas personales, como criado en letras y espíritu por Tolkien pero siendo mexicano, nieto de abuela nahua; inevitablemente lo céltico y lo mexica fueron un punto de partida para establecer los primeros dipalogos y sincretismos en la novela. Desde lo sobrenatural desde la perspectiva de  Merdo el mördyn, venido de un Reino del Verano y del mundo de Vellory  (donde los paradigmas de lo céltico y lo tolkiniano me habían permito en mis otras novelas explorar la condición humana), se encuentra con la herencia mexica del plano de lo sobrenatural de la Ciudad de México, y este choque cultural da inicio a los primeros relatos de Hadas en Chapultepec. Importante es acotar, claro está, que no hay en verdad tal cosa como “mexica” que no sea herencia olmeca, tolteca, teotihuacana, hopie, chichimeca o maya; y que lo “céltico” es un confuso término para un interesante tinglado de encuentros culturales entre lo neolítico británico, picto, sajón, escandinavo, germano o galata si se gusta… Ya sin olvidar que hay quien dice que si occidente es Grecia; lo helénico es en realidad oriental.

Y es que este coqueteo de los símbolos de lo que ahora podemos entender como céltico y lo mexica, me resulta un juguete personal dialéctico, tal como la dicotomía complementaria de la historia de México y la literatura fantástica, más arriba comentado. Incluso, como ciudadano mexicano, cualquiera con sangre nahua, chamula, chino, español, italiano y vaya a saber que otra maravillosa parte Dragón celta en libro antiguodel genoma humano de un servidor, muchas veces he jugado con el simbolismo de lo que me es apellidarme “Maza” (un arma de guerra medieval) y “Dueñas” (Una Dama de poder). Allí de pronto hallo el complemento jungiano de lo masculino y lo femenino. De mi familia paterna que mira a occidente con tanta naturalidad, con mis hermanos y mis padres estudiando filosofía o mi padre concibiendo su funeral como una barca vikinga, y por el otro lado, mi familia materna con mi abuela nahua lúcida y entera a los 90 años. Europa y América en mi Maza y Dueñas. Y de Europa me quedo con lo céltico (Acaso por su notable influencia en los elfos de Tolkien, por mi tan amados) y de América escojo a los mexica (Siendo mi patria chica Texcoco de la Triple Alianza y viendo en mi abuela a una descendiente directa de los habitantes prehispánicos del Valle de México).

Bandera del Batallón de San Patricio, los guerrerosirlandeses que desertaron del ejército invasor norteamericano en 1847, para combatir del lado del ejército mexicano.

Bandera del Batallón de San Patricio, los guerreros irlandeses que desertaron del ejército invasor norteamericano en 1847, para combatir del lado del ejército mexicano.

Bosque

        ¿Realismo mágico?       …Fantasía realista…

Mexica                            Celta

Aztlán                            Avalón

Glifo                                 Runa

Códice                                Libro

Cervantes                             Tolkien

Chaneque                             Elfo

Quetzalcóatl                         Dragón

Cristo                              Unicornio

   Virgen de Guadalupe             Reina de las Hadas

  Día de Muertos                         Samhain

Morelos                            Robin Hood

           Juárez                            Rey Arturo

                                  ¿Batallón de San Patricio?

Un último ejemplo… (bueno, un último par de ejemplos, porque verán lo bonitos que están) a partir de las ilustraciones que Ari Aboytes Cortés (http://argahen.deviantart.com/) elaboró para este texto y que finalmente no fueron solicitadas para la hermosa edición del libro de la UAEM, pero que seguro encontrarán su lugar junto al texto, de un modo y otro, tengo la intención.

Tlaloc-Matliorf

Tlaloc-Matliorf

Tlaloc-Matliörf

Tlaloc es un dios mesoamericano ancestral de la lluvia y, por ende, de la vegetación. Tan antiguo como Quetzalcóatl y tan extendido como él en el resto de centro y sudamérica.

Ah, y resulta que, para los mexicas, el dios mismo era y habitaba el cerro llamado así, “Tláloc”, en la sierra de Quetzaltpéc que separa el Estado de México de Tlaxcala…. Y es esta sierra y este monte “Tlaloc”, nada más y nada menos que las mismísimas Colinas Evanescentes del resto de mi obra. De las montañas forestadas de mi patria con árboles caducifolios como los de Sherwood, en los que comencé a acampar desde los 7 años y de los que me enamoré rabiosamente desde entonces y por los cuales, al leer a Tolkien, tan solo levanté las mirada a sus robles y fresnos para mirar en ellos a Tierra Media. Antes de saber de ninguna otra mitología, en el aliento nocturno del bosque, apagada la fogata y agitadas las ramas con el viento helado, comencé a comprender en las entrañas a lo que Tolkien se refería con el dios Oromë del que se cuenta en El Silmarillion. Al poco, iniciada mi propia aventura en la novela, el dios Matliörf de los bosques, la lluvia, la niebla, la memoria y la escritura, fue mi homenaje y aportación al arquetipo de Oromë (Más entrañable aún para mi todavía que Cernnunos mismo).

Mas, muchos años más tarde, una vez que comencé a navegar los primeros borradores de Hadas en Chapultepec, se me presentó la oportunidad de dialogar entre Matliörf y el Tlaloc original del que había brotado: Tlläloc. cuya consorte podría ser Vraellwyn, la Reina de las Hadas o Chalchihuitlicue de la falda de jade.

El Señor de la Lluvia y el bosque y su esposa del verde acuático. Más allá del mito arqueológico y la leyenda literaria de Tolkien, los bosques de las Colinas Evanescentes de Texcoco que llevo todos los días en el aliento.

Ahuizotl & Anwynn

Ahuizotl & Anwynn

Ahuizotl-Anwynn

El ahuizotl es una criatura del imaginario prehispánico, como un terrible perro negro con una manita en la cola, que ahogaba a los paseantes y los devoraba. Se dice que Moctezuma II vio uno como parte de los supuestos augurios que precedieron la ruina de Tenochtitlán.

Por otra parte, Anwynn es la fusión literaria en la obra de un servidor, de las figuras célticas del astado Cernnunos, el dios Araw del inframundo y Gwyn, el terrible cazador de la jauría infernal.

De tal güisa que, como Anwynn es el hijo rebelde y caído de Matliörf y Vraellwyn, y crucial daño del mundo del Reino del Verano, así la fusión simbólica del Ahuizotl de la oscuridad con la telaraña de sombra de la presencia de Anwynn, permiten imaginar al “Anwynnzotl”, con cuyo altar y culto comienza Hadas en Chapultepec.

!Vaya, querido lector, todavía por aquí! Permite entonces honrar tu atención y presentarte el plan de la obra de las siguientes novelas que continúan a Hadas de Chapultepec, y donde al fin, se cumple el objetivo de visitar algunos de los episodios épicos de la historia de México, en código de farsa sobrenatural, para acercar a las nuevas generaciones, extraordinarios hechos reales a través de aventuras literarias. Después de todo, decía Robert Holdstock: “Las mentiras nos sirven para ocultar el dolor, y los cuentos para iluminar la verdad”.

DE LOS SIGUIENTES LIBROS DEL CICLO

Aztlan

Tomo II: Hadas en Aztlan

Pamela, Inesina, Merdo y Reynaldo han llegado a la mítica Aztlán para extraviarse en diversas posiblidades de su destino entre guerras floridas de los pueblos primordiales de los elementos que allí habitan, y el Gran Ahuzotl, que tiene como rehén al pueblo del maiz.

Tenochtitlan

Tomo III: Hadas en Tenochtitlan

Pamela y sus amigos, ahora llamados Xóchitil, Meztli, Mwtl y Ahuizotzin, acompañan a Quetzalcóatl desde Teotihuacán a Tenochtitlan, durante la guerra secreta de los sobrenaturales, que desencadenarán los augurios de la caída de Anáhuac, hasta la mal llamada Noche Triste.

Morelos

Tomo IV: Hadas en la Independencia

Invocados por la Güera Rodríguez, Pamela y sus amigos, ahora conocidos como “La Mulata y sus indios” serán mensajeros sobrenaturales que llevaran un mensaje al Cura Hidalgo en el Cerro de las Cruces, o que acudirán de parte de Vicente Guerrero, al sitio de Cuatla en ayuda de José María Morelos y Pavón.

Juarez

Tomo V: Hadas en la Era de Juárez

Pamela y sus amigos se han convertido en la leyenda de “La Jaguara”, tenido por los liberales como una protectora sobrenatural, y que estarán prestos a las armas y la aventura durante la Guerra de Reforma, la batalla del 5 de mayo, o rescatando a Juárez en Zacatecas de las manos de Miramón.

Villa y Zapata

Tomo VI: Hadas en la Revolución

La bella y misteriosa señora sobrenatural conocida como “La Jaguara” y que alguna vez fuera Pamela, junto con sus viejos y nuevos amigos, coolabora ahora con la toma de Zacatecas junto a Villa, y acompañarán al Centauro del Norte hasta su encuentro con Zapata en Xochimilco; pero la Revolución tardará en concretarse varias décadas, asi que La Jaguara tendrá que enfrentarse a los brujos que protegen a los espías nazis en México durante la expropiación petrolera.

Jorge Maza_Lider de la Prepa popular en 68

Jorge Maza_Lider de la Prepa popular en 68

Tomo VII: Hadas en el 68

“La Jaguara”, antes Pamela, y su cuadrilla sobrenatural, busca en los años 60 a sus abuelo Don Lucho y Doña Fulgencia, cuando eran jóvenes, y terminará involucrándose en la formación de la Prepa Popular  al lado de un carismático líder: Jorge Maza, justo para acudir con él a Tlatelolco el 2 de octubre de 1968.

urge-edisus

Tomo VIII: Hadas en el Zócalo

Al fin Pamela, “La Jaguara” y su cuadrilla sobrenatural, ha regresado a su época,  varios años después de su partida, para tomar parte de una crisis en el mundo sobrenatural de la Ciudad de México, donde se pone en juego las esperanzas de la reconstrucción nacional.

RESEÑAS DE HADAS EN CHAPULTEPEC

Mi muy estimado lector, con un abrazo de tinta cibernética te agradezco el interés en estas letras como para haber llegado tan lejos en este artículo que, espero, al menos te sirva como tarea escolar, entretenimiento académico o simple gusto por los atisbos feéricos de Anáhuac.

Acaso pues, considerándote ya un entrañable amiga o amigo por tu tanta amistad con Pamela, Inesina, Merdo y Reynaldo, te comparto ahora las reseñas y comentarios de otros generosos como tú, que siendo escritores, le han regalado a mi novela y a un servidor, hermosas palabras de análisis que quizá te sirvan para contemplar otros ángulos de la lectura de Hadas en Chapultepec.

CONSUELO TRIVIÑO (Colombia)

http://www.consuelotrivinoanzola.com/

“Combina tradición e historia en un presente caótico atravesado por diversos discursos, en los que se superponen tiempos y espacios. El lugar parece ser la ciudad contemporánea y futura: en ella suceden a velocidad de vértigo, imágenes y personajes reales e imaginarios. Las criaturas del cómic, del cine de animación y de los videojuegos adquieren la misma entidad que los seres humanos en una parodia de la vida moderna. El autor refiere una hibridez cultural, una dolorosa historia de desplazamientos y despojos cuyas claves se encierran en el seudónimo elegido por el autor al participar en el certamen: Merdo, conocida canción turca acerca de las heridas de los desplazados, y Mördyn, comunidad de jugadores de PlayStation a la que pudiera rendirle culto. Esta hibridez también lo es de géneros, bien podría ser una novela o un conjunto de relatos”.

DOMÉNICO CHIAPPE (Perú)

http://www.domenicochiappe.com/

“Destaca por su maravillosa fabricación de voces, por labrar la oralidad, seducir con el lenguaje, al oído. Su estilo es particular, original y auténtico. Demuestra capacidad para concebir una forma narrativa en consonancia y coherencia con la trama y sus personajes. Construye así un esperpento digno de Valle-Inclán desde su propio territorio, lenguaje y realidad. Hay, además, algo de crucial y es la denuncia entre líneas realizada con desparpajo, huyendo del panfleto mostrado a través de la acción, de la descripción, de las tramas y de las subtramas. Resalta la aparente facilidad de palabra, para denotar la locura del universo retratado. La fluidez en su lectura es muestra de una gran capacidad literaria. Y, sobre todo destaca el humor, los giros irónicos, los sobreentendidos y la sonoridad”.

MARCELO LUJÁN (Argentina)

http://elconceptodeficcion.blogspot.mx/

“Un texto cuidado y a la vez un racimo de historias cortas. Excelente estructura, generada por varias decisiones acertadas del autor. La extensión es la idónea para una colección de cuentos. Destaca como colección de relatos”.

FRANCOISE ROY(Canadá)

http://www.francoiseroy.com/bio.html

Hadas en Chapultepec, de Medardo Landon Maza Dueñas: un entretejido de mitos universales y realidad social

“La literatura es tan generosa que tiene muchos recursos para seducir y se puede sacar de la manga un sinfín de trucos de pasapasa para hacer que el lector no abandone la lectura a medio libro. El truco de prestidigitación de Hadas en Chapultepec es sin lugar a dudas el humor y la fina parodia que encierran sus páginas.

A primera vista, el humor parece un recurso fácil, una cuartada de la literatura poco seria. Nada es más alejado de la verdad; se requiere talento y muchas lecturas previas para hacer reír, para suscitar el asombro lúdico de un lector. Recuerdo que una de las mejores novelas que he leído en mi vida es Cristo versus Arizona, del premio Nóbel de Literatura José Camilo Cela: leída superficialmente, la obra se antoja como una vacilada, pero su lectura me tuvo atornillada a mi asiento durante horas y horas. Para ilustrar mi punto, baste citar esa frase que describe a uno de los personajes de Hadas en Chapultepec: “Se echó encima su capa de saco abierto, con el emblema de Maseca, que había hecho que los 30 franeleros le llamaran también Super Tortilla. Y hablando de personajes, ¡qué personajes! Nahuales, Llorona, chaneques, Tío Sam, dioses prehispánicos, diablos medievales, hadas, un elenco a lo Señor de los anillos, pero un señor de los anillos eminentemente empapado en la mexicanidad y su muy peculiar folclor oriundo de un choque de civilizaciones.

La novela corta y los cuentos que la anteceden y forman el cuerpo del libro de Maza Dueñas son una cabal parodia de los numerosos males que aquejan el país en la actualidad. No sólo la mala administración y la corrupción que se le achacan a muchos de sus actores políticos, sino también la intervención de fuerzas exteriores. La frase de Porfirio Díaz, “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, nunca ha sido tan vigente. Sírvanse leer ese fragmento de un juicio hecho a alguno de los personajes del libro, acusado de malversaciones variopintas:

-¡Mentiroso! ¡Tramposo! ¡Traidor! – gritó el mono con alas, subiéndose a la cabeza del oso tótem, para encarar al sombrero de copa del Mago de Oz y agitarle el dedo enfrente, indignado – ¡Todo mundo sabe aquí que eres un socio de los Dragones Corporativos, nuestros enemigos de unicel y celular, y que tienes las manos metidas en los negocios de los humanos! ¿De dónde sacaste la sangre para el ritual? ¿Del petróleo? ¿De Irak? ¿De Afganistán? ¡Como si no la vinieras ahorrando desde la Guerra Fría y Vietnam!

¡Imagínense el trío que sostiene la narración!: una persona que se prostituye, un perro callejero y una indigente. Lo sórdido no quita lo cómico, y el autor navega elegantemente entre esos polos, de manera intrépida y vertiginosa, no sin descuidar el lenguaje. Hablando de la fineza de lenguaje, podría citar, para comprobar mi argumento, esta metáfora notable que aparece al principio del libro: “Su cabellera de tinieblas más que salir de la sombra, se descosía de la oscuridad.”

Si hay una historia feérica, política, denunciadora, mágica y a la vez mítica que abreva de las grandes leyendas de este país (sin hablar del mundo griego y medieval), que aquí se mezclan con su oscuro pasado colonial, es ésta, y se llama Hadas en Chapultepec.

SALVADOR DEL PILAR ORTEGA (México)

https://www.facebook.com/salvador.delpilarortega.7?fref=ts

UN MUNDO NOS VIGILA

Recuerdo nítidamente a un compañero de clase que tenia el don de la ubicuidad, al estilo Monsivais. Ora se le miraba aquí, ora se le miraba allá, siempre andando con el modo grácil de las marionetas y la mímica de un pierrot. De su mochila sacaba a ratos rebanadas de pan (pan elfico quizá) y agua natural (jamás le he visto tomar Coca-cola). Por lo demás parecía llevar una dieta espartana.

Aquella singular persona no tenia la tranquilidad tibetana que pudiera dar a entender su rapada cabellera, por el contrario, andaba con un ojo al gato (perro, ardilla o pajarillo) y otro al garabato, literalmente. Libreta en mano estaba a la caza de cualquier palabra, frase o dato que se diera en clase, sin distingo de rango académico, pues apreciaba tanto la ocurrencia como el dato duro, dos caras de una misma moneda, a saber, El Saber (entendido también como experiencia).

Pero de pronto y sin previo aviso sentía el llamado de la jungla o vayan ustedes a saber que, y presuroso como la liebre de Alicia (si la Lewis Carroll) salia disparado como aquel al que esta por estallarle la vejiga. Y supongo que muchos suponíamos eso. Pero hoy, después de leer “Hadas en el Bosque de Chapultepec” se me ha revelado el misterio: Medardo Maza no es de este mundo.Ya decía yo que aquel singular nombre algo entrañaba.

Mientras todos lo imaginábamos librando una tétrica batalla de “micción imposible” el corría raudo a refocilarse contra el primer árbol que encontrara, ante la mirada atónita de las ardillas. Respiraba la humedad de la tierra como si en ello se la fuera la vida y quizá contemplaba el horizonte con la ensoñacion de su Hada Verde, suspirando por su colinas evanescentes con ganas de aullar como sus “hermanos perros”.

Superado su lapsus fatasticus regresaba inopinadamente tal como se había marchado para poner por escrito cuanto antes (en papel reciclado) la epifanía experimentada y opinando acertadamente del tema sobre el que versaba la clase como si nunca se hubiese ausentado.

Como digo, ahora entiendo el porque de muchas cosas, Medardo no es un creador al modo común de entender el termino. No se fabrica una fantasía para divorciarse del mundo, antes bien, tiene una sed insaciable de entenderlo para darse a entender, para dar a conocer su mundo interior de dragones, hadas, chaneques, héroes nacionales e ídolos inmortales. Y que decir de los indigentes y demás marginados que su padre Jorge Maza (otro minuto de aplausos por favor) le enseñó a apreciar como seres dignos de respeto y caridad (autentica y no limosnas).

Del modo en como se dice que decía Miguel Ángel Buoanarotti, Medardo solo retira el exceso de mármol donde habita su obra, pero saber manejar el marro y el cincel le ha significado años de autentico amor al arte. Cierto que es licenciado, pero antes que todo es niño; o al menos su mirada aun es capaz de mostrar sorpresa ante los avatares de la vida, indignación ante las necedades políticas, extrañamiento ante los sitios con historia y un profundo respeto por los hombres y mujeres de palabra y de palabras. Por eso agarra y juega, invoca a seres de todos los rincones sobrenaturales a fin de reconocerse dentro de una tradición literaria y de una visión del mundo. No le importa ser irreverente, dado el caso, ni declarar a la usanza flaubertiana “Yo soy Pamela” (aunque luego lo abraza Rita y se le pasa).

Un gran logro (que no el único) es saber dar cátedra de cultura general y popular casi sin que nos demos cuenta, tal como Salvador Novo en sus tiempos con “Nueva grandeza mexicana” Maza Dueñas nos deja con ganas de conocer o volver a recorrer los rincones de la gloriosa Ciudad de México, (con todas sus letras y no esa m*m*d* de “CDMX”) y sobre todo recorrerlos con los sentidos abiertos y no como Zombies cibernautas.

Pero hay algo que no puedo perdonarle a mi buen amigo: el sufrimiento que me hizo pasar cuando Merdo fue sometido al remate de sus recuerdos, yo como admirador de las Colinas Evanescentes padecí hasta la chilla como quedaba hecho un despojo viviente, tal como los hay muchos que han olvidado su origen y no tienen esperanza de futuro alguno. Eso compañero es no tener corazón, sniff, sniff (onomatopeya de moco caído) Por suerte no reservaste a Reynaldo para ayudarle solo a cruzar el río, sino que este ser fantástico que aun confía en los humanos rescata su dignidad, su nombre, y con ello demuestra el verdadero sentido de SER HUMANO.

Despues de leer “Hadas en Chapultepec” comprobé dos cosas : que Medardo Landon Maza Dueñas no es de este mundo, y que Pedro Ferris Santa Cruz no estaba loco.

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HADAS EN CHAPULTEPEC EN LA REVISTA TIERRA NEGRA

!Vaya queridísimo lector! ¿Todavía por aquí? !Una más, pues y nos vamos! Déjame entonces atenderte más aún con la cordialidad que se merece tan entrañable amig@ y, si tu gustas un poco más de este diálogo entorno a Hadas en Chapultepec, entonces permiteme contarte otra minucia: en diciembre de 2012, La Brigada para Leer en Libertad publicó en la historieta, Tierra Negra una aventura alternativa que combina la ciencia ficción y fantasía, inspirada en los personajes de Hadas en Chapultepec: Pamela, Inesina, Merdo y Reynaldo, en la lucha social en el entorno sobrenatural junto con el resto del elenco humano mencionados en la novela: Don Manuel Pontes, sus sobrinos Mariana y Leonardo, y la familia de Pamela: su hermano Jorge, su cuñada Lorena y su abuelo Don Lucho (caracterzado como Paco Ignacio Taibo II en homenaje a su apoyo para lograr la revista). El arte corre a cargo una vez más de Ari Aboytes Cortés.

Aquí la historieta, Sangre de la Tierra, en Tierra Negra Número 1.

Sangre de la tierra_01_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_01_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_02_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_02_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_03_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_03_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_04_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_04_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_05_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_05_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_06_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_06_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_07_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_07_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_08_Ari Aboytes Cortés

Sangre de la tierra_08_Ari Aboytes Cortés

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